La “idoneidad” del D.U. 061-2010

Por: Ivo Gagliuffi*

En la sesión del 12 de agosto de 2010 del Pleno del Congreso de la República se debatió y aprobó el Proyecto de Ley del Código de Protección y Defensa del Consumidor (“Código de Consumo”), planteando un grupo de congresistas la inclusión de una disposición que fue finalmente el numeral 66.7 del Artículo 66º, el cual dispone que los usuarios de los servicios de transporte nacional pueden endosar o transferir la titularidad de su boleto a favor de un tercero, o postergar su ejecución en la medida en que lo comunique al transportista con una antelación de 24 horas a la fecha y hora prevista inicialmente, asumiendo sólo el costo de la emisión del nuevo boleto.

Lógicamente, esta imprevista disposición generó preocupaciones técnicas muy válidas entre los proveedores de servicios de transportes, en especial aquellos del sector aeronáutico, sustentadas, principalmente, en que las prerrogativas de endoso y transferencia generarían incentivos perversos para la reventa de boletos en fechas de mayor tráfico o afluencia turística, mientras que la prerrogativa de postergación generaría incertidumbre sobre la capacidad de ocupación de vuelos por fecha (aumentando posibilidades de “overbooking”).

Ahora bien, la Constitución Política reconoce al Poder Ejecutivo la facultad de “…dictar medidas extraordinarias, mediante decretos de urgencia con fuerza de ley, en materia económica y financiera, cuando así lo requiere el interés nacional y con cargo de dar cuenta al Congreso”. Como puede apreciarse, la figura legal del Decreto de Urgencia sólo cabe para afrontar coyunturas económicas graves que requieran una solución extraordinaria y, por ende, temporal, en protección del interés nacional.

En ese orden de ideas, el DU 061 desnaturalizaría la figura del Decreto de Urgencia porque no se ha dictado como medida extraordinaria para superar una coyuntura económica compleja, sino que se ha emitido para precisar los alcances de una disposición del Código de Consumo (numeral 66.7 del Artículo 66º) de manera permanente en el tiempo, esto es, sin vocación extraordinaria o temporal.

El Poder Ejecutivo debió observar la Autógrafa del Código de Consumo conforme a sus facultades legales si es que no estaba de acuerdo con el numeral 66.7 del Artículo 66º, planteando su modificación. Sin embargo, no lo hizo, y ello respondería al hecho de que el Código de Consumo es una norma que fue impulsada por el Gobierno y éste requería aprobarla rápidamente con fines políticos.

En todo caso, si el Poder Ejecutivo no deseaba observar la Autógrafa del Código de Consumo, entonces el mecanismo legal adecuado era plantear una iniciativa legislativa para que el Congreso emitiera una ley que complementara el Código de Consumo si la intención era precisar los alcances del numeral 66.7 del Artículo 66º o, en todo caso, que derogara expresamente dicho dispositivo si la intención era que no se mantuviera vigente; aunque debe reconocerse que cualquiera de dichas opciones serían muy complejas de conseguir en el Congreso. Otra alternativa consiste en la emisión de un decreto supremo que establezca una reglamentación especial del numeral 66.7 del Artículo 66º, precisando sus alcances, pero no dejándolo sin efecto, pues la finalidad de un reglamento es regular una norma con rango de ley sin vaciarla de contenido.

Ahora el Poder Ejecutivo se corre el riesgo de sufrir un golpe político por parte del Congreso, cuya Comisión de Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores de los Servicios Públicos ya ha citado al Premier para dar explicaciones sobre el DU 061, siendo muy probable que se plantee su derogación inmediata.

Finalmente, cabe precisar que si se consideraba que el numeral 66.7 del Artículo 66º del Código de Consumo contenía una disposición inconstitucional, entonces el mecanismo legal adecuado era la interposición de una Acción de Inconstitucionalidad para dejarla sin efecto.

*Socio del Estudio Lazo, De Romaña & Gagliuffi

** Foto extraída de la Galería del Congreso, compartida bajo una licencia Creative Commons que permite utilizarla libremente

2 Responses to La “idoneidad” del D.U. 061-2010

  1. Estimado Ivo,

    Totalmente de acuerdo. A mí tampoco me gusta el artículo 66.7 (y, a decir verdad, la gran mayoría de este código)… pero no por eso vamos a deformar las reglas de juego.

    Saludos,

    Mario

    • Ivo Gagliuffi dice:

      Estimado Mario:

      Gracias por tu comentario. Creo que coincidimos en que la controversia es de forma y no de fondo sobre el DU 061, debido a que la preocupación técnica del gremio transportista es válida, pero la forma como han conseguido su objetivo de relativizar la aplicación del 66.7 no lo es, por una cuestión de principios jurídicos.

      Un abrazo,

      Ivo

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