¿Han votado los peruanos por un cambio de modelo económico?

Por: Juan José Martínez, Profesor de Economía y Derecho en la Universidad del Pacífico

Desde el domingo, día de las elecciones, se han publicado en la prensa y en las redes sociales, múltiples explicaciones sobre el resultado de las elecciones. Más allá de los candidatos elegidos para la segunda vuelta, ¿por qué han votado los peruanos?, ¿qué buscan los peruanos?, ¿por qué han elegido alternativas populistas como las de Ollanta Humala y Keiko Fujimori? La opinión de muchos (por no decir, la mayoría), es que la ciudadanía ha votado por un cambio de modelo económico, entendiendo por tal, un cambio en la economía de mercado que existe hoy.

Esa idea me dejó pensando y decidí buscar cifras, para ver qué había pasado con el mercado y el desarrollo del país en los últimos años. Siguiendo los datos proporcionados por diversos economistas[1] , encuentro lo siguiente:

  • En los últimos 20 años, pero sobre todo en los últimos 10, el PBI per cápita ha crecido. De hecho, el Perú ha sido considerado como una de las economías que creció en la primera década del siglo XXI. Este crecimiento fue impulsado fundamentalmente por la inversión privada. En cambio, de 1970 a 1990, la variación o crecimiento del PBI per cápita iba de caída, llegando a ser negativa en la década del 80’.
  • En los últimos 20 años, la inflación ha caído y no constituye un problema como en las décadas precedentes (70’ y 80’).
  • La economía peruana se ha diversificado (producción interna y para la exportación). Ya no se puede decir que se trate de una economía primaria exportadora (exportadora de recursos naturales).
  • El crecimiento de la economía, impulsada por la inversión privada ha venido creando empleos, de manera sostenida. El desempleo y el subempleo han venido disminuyendo en la última década. A su vez, esto ha provocado que el gasto (consumo) de las familias aumente.
  • En la última década, la pobreza (34%) y la pobreza extrema (12%) se han venido reduciendo. Igualmente, se puede apreciar una reducción en la desigualdad entre los diversos estratos de la población.

Si las cosas iban tan bien, qué explica entonces este “voto de descontento”. La opinión se encuentra en los principales problemas que la ciudadanía entiende como propios y las soluciones que se plantean para resolverlos. De acuerdo a encuestas realizadas, los problemas más importantes que recurrentemente menciona la ciudadanía en las encuestas[2] son: i) educación inadecuada, ii) corrupción, iii) delincuencia (o falta de seguridad), iv) desempleo o falta de trabajo, y iv) pobreza.

Fíjense que prácticamente todos estos temas implican la responsabilidad y la acción específica del Estado. Veamos que ha ocurrido con estos temas, en la última década.

En el caso de la educación básica (educación escolar dirigida a menores), el país tiene un rendimiento deficiente en mediciones internacionales. En la prueba PISA, ocupamos los últimos lugares. En el año 2000, estuvimos en el último lugar (65) y en el año 2009 ocupamos el puesto 63, siendo consistentemente, los últimos de América Latina. En realidad solamente superamos a países como Azerbaiján y Kirguistán[3]. En las pruebas nacionales (llamadas “pruebas censales”), los resultados también son dramáticos. En el año 2008, solamente 23 de cada 100 niños del sector urbano sabían leer adecuadamente frente a 6 niños del sector rural. Para el mismo año en matemáticas, solamente 11 niños del sector urbano tenían un desempeño satisfactorio, frente a 6 niños del sector rural. En el año 2009, los números suben a 17 y 7 respectivamente. En el año 2010 se reportan avances, pero muy limitados[4].

Sin embargo, entre el año 2001 y el 2011 el presupuesto público ha en Educación se ha multiplicado 3 veces. El año 2001, el Sector Educación recibió 2,547 millones de nuevos soles. En el año 2006, recibió 4,554 millones mientras que para el 2011 el presupuesto del sector es 7,859 millones. Si más bien miramos la Función Educación[5] veremos que en el año 2001 la Función Educación tenía 5,398 millones de nuevos soles, el año 2006 tenía 9,490 millones y este año, 14,894 millones[6]. Tienen derecho los ciudadanos a reclamar mejoras, cuando el presupuesto público ha crecido varias veces ….. por supuesto que sí.

En el tema de la corrupción, encontramos por ejemplo los índices de Buen Gobierno elaborados por el Banco Mundial (y que utiliza datos desde 1996 hasta el 2009). Allí se puede apreciar que en el índice de Control de la Corrupción, el Estado Peruano se encuentra sistemáticamente a mitad de tabla. Es decir, que nuestro Estado es menos corrupto que la mitad de los otros países, pero existe la otra mitad, que está mejor que el Perú. ¿Qué es la corrupción? Es el abuso que hace un funcionario o servidor estatal, para beneficiarse personalmente, del cumplimiento o violación de sus obligaciones. La corrupción no es solamente un tema episódico. La corrupción deslegitima al Estado. Además, es particularmente cruel con las personas más pobres. Cuando a alguien le piden una coima y la puede pagar, si bien están violando sus derechos ciudadanos, el tema no trasciende más allá del ámbito patrimonial.

En el caso de los pobres, la corrupción los afecta mucho más, porque no tienen donde reclamar, porque proporcionalmente una pequeña coima significa para el pobre el menú del día, la opción de seguir viviendo o no. Y si es tan pobre …… la coima toma un aspecto más invasivo. Por qué?, porque el pago ya no será en dinero, sino afectará otros aspectos, como la libertad, la indemnidad o la sexualidad (y las mujeres son particularmente víctimas de esto). La corrupción existe y se da en áreas esenciales para la vida de los peruanos, como educación, salud y seguridad ciudadana.

El desarrollo de la infraestructura (carreteras, vías férreas, puertos, aeropuertos, red eléctrica, red de telefonía) es otro punto flaco, que debe desarrollarse más. Sin esa infraestructura no hay acceso a mercados. Sin mercado no hay oportunidades de inversión, de empleo ni de mejora en la calidad de vida[7].  Si bien el Estado ha realizado una política sostenida en concesiones de infraestructura, la brecha por cubrir todavía es grande. Se estima que se requieren alrededor de US $ 38,000 millones para cubrir dicha brecha.  Esto equivale a un 30% del PBI del país y es una suma mayor al Presupuesto Anual del Estado para el 2011. Como el Estado no tiene tal cantidad de recursos, debe convocar necesariamente al Sector Privado. Aquí, el reto para el Estado es que la infraestructura se genere y se mantenga, pero sin generar en el tiempo, cargas, gastos o contingencias para el Estado.

En seguridad que tenemos ….? En el año 2001, el Sector Interior (del cual depende la Policía Nacional) recibía 2,900 millones de soles. En el 2006 recibió 3,875 millones y para el 2011 recibirá más de 4,900 millones de soles. Visto desde el lado funcional programático, para el 2011 el Programa de Orden Interno recibirá más de 3,800 millones del presupuesto público. En el 2006 dicho programa recibió 2,460 millones, mientras que el 2001 tuvo 1,555 millones de soles. Es decir, que en los últimos 10 años hemos multiplicado por 2.5 el presupuesto destinado a seguridad de la ciudadanía. Sin embargo, la percepción de la ciudadanía es de una inseguridad mayor.

En salud, la situación es mala. Tenemos altos indicadores de mortalidad, desnutrición crónica (1 de cada 4 niños peruanos), anemia y de persistencia de enfermedades infecto contagiosas. Además, un 25% de la población está excluida del sistema de salud. Para variar, estos indicadores se agravan, en zonas rurales. Otra vez, veamos qué ha pasado en los últimos 10 años. Este año, el presupuesto para el Sector Salud es de 4,670 millones de nuevos soles. En el 2006, dicho gasto fue de 2,942 millones y en el 2001 fue de 1,939 millones de nuevos soles. Visto desde el lado funcional programático, tenemos que en el año 2001, los programas de salud individual y salud colectiva tuvieron fondos por 2,337 millones. En el 2006, los recursos asignados para tales programas  fueron de 4,044 millones de soles. En el 2011 el monto es de 7,727 millones de soles. Como se puede apreciar, los recursos se han multiplicado por 3.3 veces.

Si tenemos a parte de la población, con una educación pobre, con salud frágil, con problemas de seguridad ciudadana y aislada de los mercados, por una deficiente actuación del Estado; es fácil entender por qué existe descontento. Sin embargo, estos problemas no descartan al modelo económico. Al contrario, deberíamos profundizarlo (más mercado), pero también debería promoverse un mejor Estado (que a pesar de tener más recursos y buenas oportunidades, no ha cumplido con sus ciudadanos).

Mi opinión es que la ciudadanía no ha votado necesariamente contra el sistema económico, sino que ha votado contra el Estado y contra la Administración Pública, contra sus gestores; que no permite a muchos insertarse al círculo virtuoso del mercado. La ciudadanía ha votado por candidatos que expresan una conducción estatal fuerte y una ruptura, con la limitada gestión estatal de los últimos 11 años. Esto, porque frente a Humala y Fujimori, se presentaban candidatos que “ya habían estado” en la gestión del Sector Público (Toledo como Presidente, PPK varias veces ministro y Castañeda, alcalde de Lima).

Lima, 25 de abril de 2011.


[1] Esta información constituye un resumen de publicaciones y presentaciones del Centro para la Competitividad y el Desarrollo – CDD y del Instituto Peruano de Economía – IPE

[2]  La referencia proviene de la exposición del Dr. Luis Carranza en el CADE 2010, quien a su vez, cita una encuesta de APOYO de Setiembre 2010.

[3] Inclusive, algunos especialistas piensan que el puesto obtenido es en cierta manera engañosos, porque se han incorporado a la prueba, una mayor cantidad de niños de colegios privados, que tienen mejor performance.

[4]  Como en el caso de las pruebas PISA, hay especialistas que atribuyen las mejoras a la mayor participación y mejores resultados de las escuelas no estatales.

[5] Presupuestalmente existe diferencia entre Sector y Presupuesto. El “Sector” es una de las unidades presupuestarias, son los que realizan el gasto. Sin embargo, el gasto que realizan estas unidades puede involucrar diversos aspectos, áreas o “funciones”. El concepto de función alude a la actividad o tema en que se gasta, omitiendo a la entidad que lo hace.

[6] Además, hay que considerar que hasta el año 2008, la Función Educación incluía Cultura. En ese sentido, se puede ver que la Función Educación se ha expandido más de lo que pareciera inicialmente.

[7] La relación entre infraestructura e ingresos y calidad de vida ha sido estudiada por Javier Escobal y Carmen Ponce (El beneficio de los caminos rurales: ampliando oportunidades para los pobres), disponible en:

http://www.grade.org.pe/download/pubs/ddt/ddt40ES.pdf

Otra evidencia se encuentra en el trabajo de Javier Escobal y Máximo Torero (Análisis de los servicios de infraestructura rural y las condiciones de vida en las zonas rurales de Perú. Disponible en:

http://www.grade.org.pe/infraestructura/doc2analisis.pdf

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2 Responses to ¿Han votado los peruanos por un cambio de modelo económico?

  1. Roger Paredes says:

    Interesante la posición, pero desde muy antiguo en el Perú se suele echar la culpa de todo al Estado, aunque más temprano que tarde se recibe algo de sus arcas, en especial desde las poblaciones más pobres. Gobiernos “fuertes” como Odria,Velasco o Fujmori, impulsaron y hasta financiaron el centralismo que sobrepobló las urbes en desmedro del campo, como una forma de legitimarse (lo que se denomina darse un baño de popularidad). Eso no ha ocurrido, por ejemplo,.en los regímenes democráticos de Bustamante, de Prado o Belaunde.

    Creo que siempre se ha votado en contra del Estado y de quienes lo han manejado. Pero de allí a estimar que no se ha votado contra el sistema económico -sea que nos parezca bueno, regular o malo- hay una gran distancia.

    Particularmente creo que los votos de Humala y de Fujimori, en gran medida, lo han sido en contra del sistema económico y político, en contra de un sistema que no les ha traído nada más aun cuando la economía nacional no sólo ha estado boyante sino que la clase dirigente se ha ufanado de eso hasta la saciedad.

  2. Julio García says:

    Juan, muy interesante y acertado tu artículo. Agrego un elemento adicional a tu análisis: El mal diseño del proceso de descentralización.
    Ocurre que este gobierno proclama a los cuatro vientos los avances en materia de descentralización y lo que en verdad ha pasado es que ha puesto en manos de los niveles de gobierno sub nacionales (regiones y municipios), que en la mayoría de los casos tienen menos niveles de eficiencia que el gobierno central (o mayor ineficiencia, según lo quieras ver), el ejercicio de funciones nuevas y la administración de mayores recursos, sin haber comprobado previamente la existencia de las capacidades mínimas necesarias para administrar esas nuevas funciones y recursos.
    Lo lógico y natural hubiera sido contar con el diagnóstico previo y vincular la transferencia de funciones y recursos al logro de determinadas metas vinculadas al desarrollo de esas capacidades, lo que comprende no solo el recurso humano, sino también la infraestructura necesaria y hay muchos de estos órganos que arrastran vicios por décadas y funcionarios que aun no se adaptan al nuevo rol del Estado (por increible que parezca, muchos quedaron anclados en los 80). Obviamente esas dos características terminan por contribuir al incremento de la corrupción. Lamentablemente, como ya “aprendieron la lección de épocas pasadas”, se dedican a “maquillar” su región o ciudad, sin pensar en consolidar (o en algunos casos iniciar) la institucionalización de las entidades que dirigen. Como podrás imaginar además, en la mayoría de los casos la rotación de los funcionarios encargados del manejo directo de las funciones (antiguas y recién transferidas) es altísima y la lógica de seguir algún lineamiento o política (pública), no existe.
    Si bien, la PCM y el MEF, han tratado de diseñar mecanismos e incentivos para el desarrollo de capacidades en esos niveles de gobierno; las nuevas funciones y recursos han hecho más “gordo” al mounstruo, lo que sumado al equivocado uso de la “autonomía”, termina por hacer estériles los esfuerzos por revertir la tendencia natural a la ineficiencia (en la mayoría de los casos).
    En realidad, tu interpretación es correcta, no se pide un cambio del modelo económico se está reclamando una reforma del Estado que es el verdadero responsable de genera las trabas para que los beneficios del mercado puedan llegar a todos, o como dices tú que impide a diferentes sectores de la población, insertarse en el círculo virtuoso del mercado.
    Creer que lo que se pide realmente es el cambio de modelo económico es equivocado, no porque la población no lo diga así, sino porque quienes tienen que tomar decisiones están obligados a analizar e interpretar las causas reales del descontento “con el modelo económico” o buscar a los especialistas que lo puedan hacer. Igual que el médico cuando interpreta un hecho. Así por ejemplo, mientras que para el común de los mortales el que una persona se ría sin motivo en un momento inadecuado, es una señal indubitable que se trata de una persona “desubicada”, “malcriada”, “irreverente”, etc, para un médico especialista, podría ser un síntoma de esclerosis múltiple, lo cual tiene que confirmar en base a exámenes complementarios.
    Ojalá que antes de tomar decisiones, nuestro próximo presidente o presidente, acuda a verdaderos “especialistas” y que cualquier diagnóstico que hagan sea respaldado en un análisis concienzudo como el que tú planteas.

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