MOVADEF: Una inscripción improcedente

Por: Samuel B. Abad Yupanqui. Constitucionalista. Socio del Estudio Echecopar

En las últimas semanas se ha planteado el debate sobre la posible inscripción de un movimiento (MOVADEF) que defiende el “pensamiento Gonzalo” y cuyos fines son claramente antidemocráticos. ¿Podrá el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) rechazar su inscripción? Sin duda. Entonces, ¿por qué estas idas y vueltas entre el JNE y el Registro de Organizaciones Políticas (ROP)?

Desde el principio, el ROP rechazó la inscripción. El JNE anuló su resolución pues consideró que aquel omitió pronunciarse sobre todos los requisitos para inscribir a un partido. El ROP sólo advirtió la existencia de un defecto insubsanable, pues tal agrupación se inspiraba en el “pensamiento Gonzalo” El JNE pecó de formalista y solicitó un nuevo pronunciamiento. El ROP, por segunda, vez ha rechazado el pedido de inscripción del MOVADEF. Ahora el JNE debe resolver definitivamente el tema.

Una democracia constitucional debe defenderse frente a quienes pretenden desestabilizarla. Para ello, es preciso definir los límites constitucionales a las agrupaciones para inscribirse como partidos y determinar si existen controles previos o sólo posteriores. ¿Una agrupación con fines antidemocráticos puede inscribirse como partido? Una recta interpretación de la Constitución y la Ley de Partidos (Ley 28094) lo impide.

Según la Constitución los ciudadanos pueden ejercer sus derechos a través de organizaciones políticas “conforme a ley”; su inscripción en el registro les concede personalidad jurídica (Art. 35). Agrega que todos los peruanos tienen el deber de “respetar, cumplir y defender la Constitución” (Art. 38). Asimismo, la Ley de Partidos señala que son fines y objetivos de los partidos “asegurar la vigencia y defensa del sistema democrático”  y “contribuir a preservar la paz” (Art. 2). Es decir, cierra la puerta a aquellos que promueven fines claramente opuestos, como sucede con MOVADEF.

Sólo una lectura fría y literal de los requisitos legales para inscribir a un partido (Art. 5), podría hacer pensar que son simples formalidades: un número determinado de adherentes, las actas de constitución de comités partidarios, el estatuto y la designación de personeros y representantes legales. Ello no es así, la ley exige la presentación del acta de fundación que debe contener el “ideario” con los principios y objetivos de la agrupación que pretende inscribirse (Arts. 5 y 6). El cumplimiento de dicho requisito no es una formalidad. De lo contrario, no tendría sentido exigir que los fines y objetivos de los partidos aseguren la vigencia y defensa del sistema democrático.

En consecuencia, si el JNE verifica que el “ideario” de una agrupación es claramente antidemocrático, en el caso analizado se sustenta en el “pensamiento Gonzalo”, puede rechazar su inscripción. Para ello, no es indispensable una reforma legislativa como lo proponen algunos congresistas y el Poder Ejecutivo. Bastaría una interpretación de la ley a la luz de la Constitución y de los principios democráticos. Hace varios años (1962), así lo dispuso el “Estatuto Electoral” (D.L. 14250) al señalar que el JNE “no inscribirá a los partidos cuyos programas y actividades contraríen el régimen democrático” (Art. 59). A la misma conclusión podemos arribar hoy a través de una adecuada interpretación constitucional.

El hecho que la ley contemple un control posterior de los partidos cuando sus “actividades” sean contrarias a los principios democráticos (Art. 14), no impide rechazar su inscripción. Son supuestos distintos. En un caso, es una evaluación previa a la adquisición de la personalidad jurídica a cargo del ROP y del JNE. En el otro, se trata de un control por la Corte Suprema de un partido ya inscrito cuyas actividades resultan antidemocráticas.

El control es un elemento inseparable de la idea de Constitución. A él no están ajenos los movimientos ni los partidos. Corresponderá al JNE, en última instancia, definir esta situación estableciendo un claro y contundente precedente que ratifique el rechazo a la inscripción del MOVADEF. Una democracia tiene derecho a defenderse.

*Imagen tomada de la galería de altemark

One Response to MOVADEF: Una inscripción improcedente

  1. Martin dice:

    La constitución y la democracia deben prevalecer ante todo. No podemos permitir que ningún movimiento antidemocrático sea un partido político. Para evitar este tipo de problemas debemos enfatizar en la educación. buen artículo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: