La Ley de Protección de Datos Personales y el futuro de la sociedad de la información en el Perú

Por: Erick Iriarte Ahon, Jefe del Area de Derecho y Nuevas Tecnologías, Iriarte & Asociados (http://iriartelaw.com)

En el año 2005, tras el proceso de firmas para un referéndum revocatorio en Venezuela, donde cientos de venezolanos expresaron su vocación democrática para buscar un cambio en la dirección de su país, el entonces diputado gubernamental Luis Tasco publico la denominada “Lista Tascon” en su sitio web. Esta lista era de las personas que habían firmado la solicitud para el referéndum revocatorio, no era de los que habían votado en uno u otro sentido, sino tan solo de los que habían expresado su interés en un proceso democrático. En la página web del diputado Tascon uno podía con tan solo colocar el DNI saber si se había firmado o no por el referéndum. Para poder tener esos datos se tenía que haber tenido acceso a los planillones firmados, que estaban en manos del Consejo Nacional Electoral. El argumento de Tascon era tener “una demostración del fraude”, el argumento que expreso la población fue un “mecanismo de control y persecución política” al haberse identificado a personas firmantes. Leer más de esta entrada

Protección de datos personales. Una ley esperada.

Por: Samuel B. Abad Yupanqui, Constitucionalista, Profesor de Derecho Constitucional en la UP, Socio del Estudio Echecopar

Los notables avances de las tecnologías de la información plantean nuevos retos para la tutela de los derechos. Ellos pueden afectarse por el registro y uso indebido de “datos personales”, es decir, información que permite identificar a las personas, contenidos en bancos de datos públicos o privados. Así, un centro comercial puede diseñar el perfil de sus clientes a partir de información sobre sus compras, la que podría distribuir sin que se enteren. Una clínica o un hospital tienen información sobre la salud de las personas, cuya difusión debe evitarse. Y las entidades públicas no pueden recoger información sobre datos “sensibles”, por ejemplo, convicciones políticas de su personal.  Hoy la información se acumula y transmite con mucha facilidad: uno de los riesgos es pasar de una “Sociedad de la Información” a una “Sociedad de la Vigilancia” (Flaherthy). Leer más de esta entrada